Marea Roja

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Obama dice que EEUU se enfrentará a una “catástrofe” si no se aprueba su plan

WASHINGTON, 6 (Reuters/EP) El presidente de Estados Unidos, Barak Obama, defendió ayer la importancia de aprobar su plan y aseguró que sin éste el país se enfrentará a una “catástrofe”. Durante su intervención en el Congreso, arremetió contra el Partido Republicano y manifestó que sus críticas ofrecían “argumentos antiguos” a las soluciones económicas que se basaban, principalmente, en importantes reducciones de impuestos a las familias ricas.

WASHINGTON, 6 (Reuters/EP)

El presidente de Estados Unidos, Barak Obama, defendió ayer la importancia de aprobar su plan y aseguró que sin éste el país se enfrentará a una “catástrofe”. Durante su intervención en el Congreso, arremetió contra el Partido Republicano y manifestó que sus críticas ofrecían “argumentos antiguos” a las soluciones económicas que se basaban, principalmente, en importantes reducciones de impuestos a las familias ricas.

“Yo valoro las críticas constructivas, pero lo que también digo es que no vengan a exponernos sobre la mesa los mismos argumentos y aporten ideas que nos ayuden a salir de esta crisis”, declaró.

El mandatario sostiene que su plan de estímulo mejorará la economía nacional a largo plazo y permitirá alcanzar objetivos concretos, tales como una mejora de las infraestructuras o una mayor presencia de las energías renovables. En este sentido, rechazó cualquier política que suponga seguir el camino andado durante los últimos ocho años, una época en la que “se dobló la deuda nacional y se dejó caer en picado la economía”.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado estadounidense, Harry Leid, decidió anoche posponer el debate sobre el paquete de estímulo económico de 920.000 millones de dólares, aunque dijo que los congresistas reanudarán las conversaciones hoy viernes de cara a alcanzar un acuerdo común entre demócratas y republicanos.

Reid se mostró esperanzado de que el Senado finalmente dará luz verde a esta medida, propuesta por el presidente estadounidense, Barack Obama, y consideró que tenían los votos suficientes para conseguirlo. “Soy optimista con cautela”, declaró.

El demócrata de Nevada consideró que si no hay progreso en la jornada de hoy, presentará una moción para poder discutir el plan nuevamente el domingo. Los demócratas necesitan el voto de 60 miembros del total de los 100 senadores de la Cámara Alta para acabar con el debate. “Ojalá tuviera todas las respuestas, pero las conclusiones no se expondrán esta noche. Quedarnos aquí durante más tiempo no nos beneficiará en absoluto”, agregó el congresista.

Obama sobre las bonificaciones en Wall Street: “Es el colmo de la irresponsabilidad, vergonzoso”

El presidente estadounidense pide “moderación y disciplina” en Wall Street que en 2008 desembolsó 18.400 millones de dólares en bonificaciones a ejecutivos

En unas contundentes declaraciones tras reunirse con su secretario del Tesoro, Tim Geithner, en el Despacho Oval, Obama afirmó que esos bonos ponen de manifiesto que para resolver la actual crisis económica “es necesario que Wall Street se imponga moderación, disciplina y un sentido de la responsabilidad“.

El auditor del estado de Nueva York, Thomas DiNapoli, informó este miércoles que, según los cálculos de su oficina, las compañías financieras en Wall Street desembolsaron 18.400 millones de dólares en bonificaciones a sus ejecutivos a lo largo de 2008.

La cifra representa casi la mitad que en 2007, pero aún así equivale a la pagada en 2004 y representa la sexta mayor de la Historia.

“Es el colmo de la irresponsabilidad. Es vergonzoso”, sostuvo Obama, quien indicó que Geithner transmitirá esas opiniones a los empresarios en reuniones cara a cara.

El mandatario indicó que hay momentos en los que es apropiado que los altos ejecutivos reciban bonificaciones, pero “ahora no es el momento”.

“El pueblo estadounidense entiende que estamos en un agujero del que tenemos que salir, pero no le gusta la idea de que la gente esté haciendo el agujero aún más grande mientras les piden a ellos que lo llenen”, advirtió, visiblemente molesto.

“Todos nosotros vamos a tener responsabilidades para conseguir que esta economía se ponga de nuevo en marcha”, declaró Obama, quien el miércoles se reunió con un grupo de empresarios estadounidenses a los que indicó que el Gobierno haría un esfuerzo para dar un impulso a la economía, pero subrayó que el sector privado también debía asumir su parte.

En octubre pasado, el Congreso aprobó un plan de rescate para el sistema financiero dotado con 700.000 millones de dólares, de los que se ha desembolsado ya la mitad.

El objetivo del plan era estabilizar el sistema bancario, de modo que las entidades financieras volvieran a conceder créditos, aunque este último extremo no se ha conseguido.

Obama ha prometido que la segunda mitad del plan se desembolsará con una mayor transparencia y pondrá el énfasis en las ayudas a los propietarios de viviendas, ante el desplome del sector inmobiliario que vive el país.

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Obama firma una orden ejecutiva para el cierre de Guantánamo antes de un año

Obama ha sellado otras dos órdenes que prohíben la tortura y los malos tratos durante los interrogatorios y el encarcelamiento de los presos

El primer presidente negro de Estados Unidos ha empezado con fuerza su mandato y ya ha solicitado a los magistrados militares el cese temporal de los juicios de la prisión de Guantánamo. Además, parece que va a cumplir desde el primer momento con su promesa de “trabajo duro”, y tiene previstas para este miércoles reuniones con los altos mandos del Pentágono y con sus asesores económicos.

Ver : Su primera decisión, Guantánamo

Obama entierra el secretismo y los juicios de Guantánamo de Bush

  1. La suspensión temporal de las misiones militares es el principio de la clausura de la cárcel en un año
  2. El presidente dicta reglas éticas y transparencia en el inicio del mandato al frente de la Casa Blanco

Ver : Obama entierra el secretismo y los juicios de Guantánamo de Bush

Obama inicia los trámites para retirar las tropas de Irak y cerrar Guantánamo

EEUU-PRESIDENCIABarack Obama desarrolló hoy una frenética actividad en su primer día de trabajo, en el que ha pedido a los mandos planes para una salida “responsable” de Irak. Asimismo tiene previsto firmar hoy una orden ejecutiva para exigir el cierre de Guantánamo.

Ver : Obama inicia los trámites

Barack Obama, el cambio ha llegado

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Concierto de estrellas de la música en honor a Obama

El concierto celebrado antes de la jura de Obama.

Concierto de estrellas

Texto completo del discurso de Obama tras conocer su victoria

“¡Hola, Chicago! Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.
Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.
Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.
Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.
Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.
Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.
El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.
Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.
Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.
Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.
Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar.
Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca.
Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.
A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.
A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino.
Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.
Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.
Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.
Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.
Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.
Esta es vuestra victoria.
Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí.
Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.
Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.
Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.
Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.
El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.
Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.
Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.
Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.
Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal.
Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.
Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.
Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.
En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.
Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.
Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.
Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.
Y a aquellos estadounidense cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.
Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.
A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.
Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.
Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.
Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos. En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes. Sí podemos.
Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada. Sí podemos.
Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: “Lo superaremos”. Sí podemos.
Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.
Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.
Sí podemos.
Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?.
Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento.
Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza. Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.
Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.”