Marea Roja
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Alarte sube las cuotas de los afiliados a pesar de las críticas
El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, aprobó ayer su primer comité nacional como líder de los socialistas valencianos, aunque la cita demostró que necesita mejorar en algunos aspectos. El máximo órgano de dirección del partido entre congresos dio vía libre a todos los puntos del orden del día sin sobresaltos. Aunque hubo un aspecto que encontró algunos escollos: el de las cuotas de los afiliados.
El comité nacional acordó subir en 2,5 euros la contribución mensual de los militantes, que se suman a los 5 en los que se sitúa actualmente la aportación mínima. La cifra aprobada rebaja en 0,5 euros la propuesta inicial de la secretaría de Finanzas que dirige José Ruiz, y el incremento no se aplicará a los desempleados, jubilados y pensionistas, y personas que por distintas circunstancias no tengan recursos propios.
Aunque no es una cuantía excesiva, la iniciativa se topó con un buen número de detractores: hubo una decena de votos en contra, otras tantas abstenciones, y unas pocas menos intervenciones discrepantes. Lo cual contrasta con la indiferencia con que el asunto ha sido recibido en las agrupaciones locales. De hecho, durante la última ronda de visitas de la comisión delegada del PSPV de Valencia por los distritos, no fue éste un tema que preocupara en exceso a los militantes.
Según fuentes presentes en la reunión, la mayoría de los turnos de palabra solicitados defendían que, en plena crisis económica, no es éste el momento de plantear un aumento de las cuotas. Además, muchos de los afiliados del PSPV militan en otro tipo de organizaciones, como sindicatos u ONGs, que también suponen un gasto.
Pero a las incertidumbres se suma la segunda parte del acuerdo: el incremento de las retenciones a los cargos públicos, el llamado “impuesto revolucionario” entre compañeros de partido. Ésta pasará del 5 al 8% del sueldo, que en este caso se aplicará, de momento, sólo a los diputados autonómicos (ya que los otros corresponden a distintos ámbitos de dirección).
Con esta medida, Alarte defiende que realiza un ejercicio de autonomía, no sólo económica y financiera, sino también política, del PSPV respecto al PSOE u otros agentes externos de financiación. Y, de este modo, los socialistas valencianos cuadran su presupuesto para el año 2009, que asciende a 3.590.100 euros (tal y como aprobó ayer el comité nacional). De esta cantidad, se calcula que 2.655.100 euros provengan de subvenciones oficiales, y el resto (935.000), de las cuotas.
Al margen del debate económico, el comité nacional aprobó ayer la formación de la mesa de este órgano, que presidirá el alcalde de Alfafar, Emilio Muñoz (que ya presidió el congreso del PSPV en el que Alarte fue elegido secretario general), y la composición de la comisión de listas. Como ya se había acordado, estará presidida por Elena Martín, y de los 17 miembros sólo se cuentan tres afines al rival de Alarte en el congreso, Ximo Puig.
A pesar de ello, las intervenciones que se produjeron en el comité fueron sorpresivamente benévolas para con el secretario general. Incluida la del propio alcalde de Morella, si bien realizó un llamamiento a la no exclusión de las personas válidas para el partido. Tal vez se refería a ello también Alarte cuando instó, en su intervención al inicio de la reunión, a desprenderse de los “complejos de tantos años en la oposición” para ganar las próximas elecciones autonómicas y municipales.
Por su parte el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, se mostró convencido de que el PSPV “no podrá liderar nunca la Comunitat porque lleva demasiado tiempo en contra de los intereses de los valencianos”.
José Camarasa: “Los jóvenes deben asumir protagonismo en el PSPV pero sin codazos ni atropellos”
No está en el gremio de artistas pero tiene tablas de sobra. Por eso, a sus 56 años, Alarte le ha encargó la delicada misión de timonear la refundación del PSPV de Valencia para sacar el partido del agujero.
Francesc Arabí, Valencia
-¿La comisión que usted preside es un ejemplo de aquello de “si no sabes qué hacer con el problema crea una comisión para marear”?
-Alarte me dijo que quería que junto con otros compañeros me encargara de llevar el partido en la ciudad para, hablando en términos de la Guerra Civil, hacer la guerra y la revolución a la vez. La ejecutiva nacional cree que a la ciudad hay que agitarla. Las ejecutivas de Valencia han hecho lo que han sabido y podido, pero es evidente que no ha sido suficiente. Pretenden que la incorporación de más militantes y una forma de trabajar más pegado a la realidad sean un revulsivo.
-Al disolver la estructura de poder y retrasar el congreso, Alarte mató dos pájaros de un tiro: cortó el paso al crítico Romeu y fulminó el control de Rubio y Ábalos.
-La estructura estaba en régimen de tolerancia. El congreso había decidido otra forma de actuar políticamente y había que ponerla en marcha. Los plazos estaban más limitados y se necesitaba tiempo. El compañero Romeu tendrá todas las posibilidades y garantías que le permita su acción política, no tiene por qué sentirse coartado. Y al compañero Rubio el proceso no le ha pillado por sorpresa.
-Pero las formas son mejorables.
-No tengo inconveniente en decir que las organizaciones fallamos en las formas, que son fundamentales. Es una cuenta pendiente hacer un reconocimiento explícito a la dedicación de centenares de militantes que se han dejado la piel pegando carteles, como interventores o apoderados estos años.
-De no ser porque tiene más de 20 años podría ser secretario general con este discurso integrador.
-Tengo 56 años, no aspiro a tener ninguna responsabilidad cuando acabe el proceso. Es más, si me la ofrecieran tampoco la aceptaría. Es verdad que cualquier persona que lea la prensa sabe que hay una incorporación de jóvenes a tareas de responsabilidad. Eso no ha de verse como una amenaza sino como una oportunidad.
-Parece que las nueves generaciones llegan con hambre de carne cruda de viejo.
-Los veteranos tenemos que dejar paso y los jóvenes han de asumir protagonismo porque es positivo y ley de vida, pero sin atropellos ni a base de empujones y codazos.
-¿Conoce a alguien que sepa qué se va a hacer en el PSPV de Valencia? Lo único seguro es que en 2011 volverán a perder.
-Eso es una maldad. No está escrito que vayamos a perder en 2011. Todas las encuestas dan que la brecha electoral se acorta.
-Entonces, ¿Cuántas agrupaciones se harán? ¿Quién pagará las sedes nuevas que se crearán?
-Lo hemos explicado en todas las agrupaciones donde hemos ido a dar la cara y recibir críticas por la forma, que no por el fondo. Saldrán las agrupaciones que decida la ejecutiva nacional tras escuchar la propuesta de la comisión delegada. Lo antes posible haremos una radiografía del partido escuchando a todos los que quieran venir a ser entrevistados uno a uno.
-¿Y todo esto para qué?
-Para hacer un partido más pegada al terreno, algo que hemos descuidado. Hay que ir al AMPA del colegio a decir que podemos serles útiles, ir a las asociaciones a hablarles del solar sin vallar, de la frecuencia de paso de autobuses, etc.
-O sea, proselitismo de Testigos de Jehová.
-Me conformaría con que las siete u ocho entidades del barrio sepan que del PSPV han ido, han dado su teléfono y están dispuestos a afrontar los problemas del barrio con la infraestructura del partido.
-Quieren hacer una campaña para doblar la militancia. ¿Hay 2.000 personas de izquierdas en Valencia que no conozcan el partido?
-Este partido es muy transparente. Los medios de comunicación saben mucho de nosotros y eso en principio no es malo, pero a veces salen informaciones que no nos favorecen. ¿Que hay hábitos y conductas francamente mejorables en este partido? Sí ¿Que creo que estamos dando un mensaje de que queremos mejorar nuestra forma de relacionarnos con los ciudadanos? También. Los 2.000, 1.500 o 700 que quieran incorporarse, bienvenidos sean.
-Tanto que se condena la práctica de afiliar a tíos y suegras para ganar asambleas y ahora habrá que afiliar hasta a primos terceros.
-No hay que satanizar, ya me gustaría a mí que todos los militantes de este partido pudieran exhibir que son capaces de tener a cuatro o cinco de su familia afiliados. Dicho eso, se ha demostrado que es insuficiente y debemos ser capaces de trascender nuestro espacio familiar y a eso va la campaña de captación de militantes.
-Si usted fuera Jorge Alarte ¿habría integrado a los sectores críticos que perdieron el congreso?
-Alarte integró en su ejecutiva a personas que apoyaron a otras candidaturas. Otra cosa es si es suficiente. No tengo inconveniente en decir que soy proclive a las integraciones pero supeditado a que haya voluntad real de integrarse para trabajar. Quien gana ha de ser magnánimo y quien se integra, alejarse de posiciones maximalistas.
-Parece que Carmen Alborch tampoco repetirá. Es ley del PSPV.
-No lo sé. Lo que está claro es que hay que buscar el que más valor añada a la marca.
-¿Alborch tiene derecho a una segunda oportunidad?
-Todo el mundo, si demuestra que ha aprovechado la primera.
-Se ve que nadie la aprovecha.
-Hay personas que por su cargo tienen acceso a datos que los lleva a pensar en hacer excepciones. También le digo que no podemos fiarlo todo a la campaña. No se ganan elecciones por una campaña.
El PSPV quiere ser más europeo
Alarte pedirá a Ferraz que evidencie su apoyo situando tres valencianos, uno por provincia, en puestos de salida en la lista a la UE. El PSPV tiene como reto mejorar el 41,3% de las generales
Francesc Arabí, Valencia
Si los puestos de concejal o de diputado en las Corts o en el Congreso están muy codiciados, las butacas del Parlamento Europeo podría decirse que son percibidas como el paraíso. Son muchos los pretendientes y contados los elegidos para formar parte de la candidatura que los partidos presentan en unos comicios de circunscripción única, que se celebrarán, en esta edición, el 7 de junio. En las elecciones de 2004, los socialistas lograron situar en la Eurocámara a la diputada Maruja Sornosa y a Joan Calabuig. En virtud del pacto entre el PSOE y los verdes europeos, accedió también el ecologista David Hammerstein, quien no computa, obviamente, como cuota PSPV. Los socialistas valencianos están ahora representados en Estrasburgo por la citada Sornosa y por el histórico dirigente de Izquierda Socialista, Vicent Garcés, quien accedió al escaño al correr la lista. Calabuig es diputado en el Congreso.
La ejecutiva de Jorge Alarte está resuelta a reivindicar en Ferraz tres puestos de salida en la lista. El senador Andrés Perelló dará el salto a la Eurocámara, donde también quieren proponer, a instancias del alcalde de Elx, Alejandro Soler, a la concejal María Ángeles Avilés. Con esa designación, Soler -vicesecretario del PSPV- pretende despejar definitivamente la amenaza de moción de censura en el principal municipio valenciano gobernado por los socialistas. El marido de Avilés, funcionario municipal, ejercía como conductor del anterior alcalde, Diego Macià, también socialista. Soler lo destituyó como cargo de confianza el día siguiente a una asamblea de la agrupación socialista de Elx en la que el marido de Avilés se situó enfrente del alcalde. Desde ese día empezó a incubarse la amenaza de la moción de censura, que está precocinada y siempre a punto de servirse. Además de Perelló y Avilés, los socialistas pretenden situar a un representante de Castelló, a ser posible mujer, en la candidatura. De esta forma, la ejecutiva socialista aplicaría el criterio de representación territorial del partido, que siempre se tiene en cuenta y más ahora, cuando se da la circunstancia de que cada una de las tres provincias está dominada por una mayoría, nucleada en torno a Jorge Alarte (Valencia), Leire Pajín (Alicante) y Ximo Puig (Castelló).
El objetivo de lograr tres eurodiputados no parece fácil y menos si los socialistas gallegos y vascos cumplen las buenas expectativas electorales en sus respectivos comicios autonómicos del 1 de marzo. El PSPV tiene en estas europeas el reto de superar el 41,3% logrado en las generales de marzo de 2008. En las pasadas europeas alcanzó el 42,4%. Sería un fracaso situarse por debajo del 40%. Esto es, estar en resultados autonómicos. Porque el PSPV, cuando se vota en clave estatal, tiene un plus de entre cinco y ocho puntos. La asignatura pendiente es homologar porcentajes por la parte alta.
Alarte insta a Blanco y a la ministra Espinosa a arreglar sus contradicciones sobre el Tajo-Segura
El líder del PSPV, Jorge Alarte, dio ayer un nuevo paso al frente para imprimir su marca en el partido. Los socialistas valencianos ya han entendido que el éxito pasa por desmarcarse de la doctrina de Madrid. Alarte, que cuenta con la cobertura oculta de Ferraz para sus arrebatos públicos, instó ayer al vicesecretario general del partido, José Blanco, y a la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, a que se pongan de acuerdo sobre la posibilidad de contemplar un trasvase de agua del Tajo al Segura desde Extremadura.
Ver: Alarte insta a Blanco y a la ministra Espinosa a arreglar sus contradicciones sobre el Tajo-Segura
Alarte cree que el PSPV ´andaba distraído´ en los años del gobierno del PP
EUROPA PRESS El secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, aseguró hoy que el PSPV es el partido que está llamado a “liderar el cambio” en la Comunitat Valenciana porque, a pesar de la actual situación de crisis económica e institucional, en el Gobierno valenciano “creen que que no hace falta cambiar nada”. Así, afirmó que su formación “deja de ser el partido del no para volver a ser útiles a la gente”.
Alarte, que se expresó de esta manera en su intervención en el Club de Encuentro Manuel Broseta con la conferencia ‘liderar los cambios’ realizó un repaso de los “defectos” del PP durante estos 14 años de gobierno en la Comunitat.
Así, aseguró que el PP “ha desaprovechado 14 años de gobierno” y en la actualidad “sufrimos las consecuencias” con una crisis que la economía valenciana “soporta peor” que el resto de España. Pero, “ante el problema, parálisis” del Consell, apostilló, a pesar de que esta es “una prueba de la fortaleza” de la Comunitat. Pero, el resultado de las políticas de la Generalitat es “dramáticamente contundente”, lamentó.
En este sentido, recordó que la Comunitat el crecimiento del paro es un 19% superior a la media española, la caída del crecimiento industrial y que “hoy somos más pobres” en relación a otras autonomías. Por ello, Camps “no puede esconderse” porque los datos son “atronadores”, subrayó.
El líder del PSPV analizó la situación de la Comunitat y destacó que el Gobierno popular en la Comunitat ha diseñado una economía “extremadamente dependiente” de la construcción, el “abandono” de la economía productiva, sectores tradicionales y el I+D+i, con un crecimiento “basado en la coyuntura” y los grandes eventos, con los que se mostró de acuerdo pero, no como “única baza” para el crecimiento.
Además, denunció el “abandono de los servicios públicos, el “debilitamiento” de las instituciones ante un Camps y un PP “emborrachados de poder”, destacó el conflicto de Educación para la Ciudadanía, la situación de Canal 9 y el debate sobre el Síndic de Greuges.
“ANDÁBAMOS DISTRAÍDOS”
Alarte reconoció que en estos años de gobierno popular, el PSPV “igual que una parte de la sociedad, andábamos distraídos” en “monólogos internos estériles”.
Así, ante esta situación de crisis, instó a Camps a “dar la cara” aunque, señaló que “no quiere, no sabe y es posible que ni pueda hacerlo”. En contraposición a la postura del jefe del Consell, los socialistas valencianos “hemos empezado a mirar de nuevo lo importante” y “ya nadie nos podrá colocar la idea de que no tenemos en cuenta” a la sociedad que “aspiramos a gobernar”.
En este sentido, insistió en que el ‘leitmotiv’ de su proyecto es “liderar un cambio en la instituciones de la Comunitat y encabezar la candidatura socialista a la Generalitat en las próximas elecciones de 2011″. Para ello, apuesta por “volver a conectar” con la realidad social generando un proyecto que se convierta en una referencia social.
Alarte inició la conferencia asegurando que “no podemos gobernar una sociedad, no demos aspirar a que una determinada sociedad confíe en nosotros como opción política y de gobierno si rechazamos a esa sociedad o a elementos importantes que la configuran”.
Por ello, el dirigente socialista abordó el tema de la financiación autonómica, y alabó el modelo presentado por el Gobierno central en el que se revisará automáticamente la población y creará, dijo, un fondo de competitividad.
Así, insistió en que “ya nadie podrá situarnos a la contra de los intereses de los valencianos. Sobre todo porque nunca fue cierto. Porque fue una campaña retórica, de mentiras y victimismo”, aseveró. El PSPV “siempre ha defendido, y ahora con más credibilidad y contundencia, los intereses” de la Comunitat, apostilló.
Alarte centró parte de su intervención en la polémica del trasvase Tajo-Segura y definió la postura de la formación valencianista. En este sentido, explicó que no aceptarán tres cuestiones: que se “juegue con el agua como ya hizo Camps”, “que legislen sobre otros ciudadanos que no sean los de su territorio” y que “suplanten al Estado” en sus competencias para eliminar el Tajo-Segura de la Comunitat.
En este sentido, apuntó que no sabe qué decidirán el Congreso al respecto, ni “cuánto aguantará Camps las presiones de Rajoy”. Y, aunque reconoció que él tampoco es el “portavoz autorizado para señalar lo que otros dirigentes de su partido mantendrán sobre la materia”, afirmó “con rotundidad” que el socialismo valenciano “se mantendrá unido y firme en la defensa del Tajo-Segura”.
El secretario general del PSPV trató otros asuntos como el AVE que, aseguró, llegará a Valencia en 2010, el esfuerzo “titánico” del Gobierno en el aumento de las inversiones públicas en la Comunitat aunque, reconoció que está por debajo de la media nacional en el reparto per cápita.
ACUERDO BASE PARA EL URBANISMO
Alarte señaló la necesidad de “abrir un nuevo tiempo y un amplio debate social” que debe iniciarse, a su juicio, con un “gran acuerdo base” entre PP y PSPV, ya que la Comunitat “no puede ser concebida en su conjunto como un solar”. Por ello, abogó por definir un modelo que “corrija, garantizando nuestro crecimiento, la actual situación y vuelva a dar perspectivas de futuro colectivas” al sector de la construcción y el inmobiliario.
El equipo de Alarte se reúne para preparar la cita con Camps

Reunión Camps-Alarte
Mientras miles de niños inundaban el viejo cauce del Turia para estrenar bicicleta o artilugio por control remoto, en la cuarta planta de la sede socialista de Blanquerías especulaban ayer sobre los diversos escenarios que hoy se puede encontrar el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, en su deseado encuentro con el presidente Francisco Camps. A las once en punto de la mañana, el líder socialista se encerró con el portavoz del grupo parlamentario, Ángel Luna; con la responsable de economía en su ejecutiva, Cristina Moreno; la secretaria de organización, Elena Martín o con su jefe de gabinete, Josep Moreno, entre otros.
Igual que los equipos de fútbol trabajan sobre la pizarra, en la reunión de ayer se planificó la cita de esta mañana, a las diez en el Palau de la Generalitat. El acuerdo fue general en torno a la necesidad de trasladar que el PSPV es un partido con vocación de gobierno y, como tal, ha de demostrar capacidad de acuerdo en momentos de emergencia económica general. Si, por consigna del presidente Zapatero, se optó por una histórica abstención a los presupuestos de la Generalitat para 2009, no tendría ningún sentido ser excesivamente escrupulosos en la entrevista de hoy a la hora de rechazar propuestas de pacto anticrisis por falta de concreción de las medidas. “La disposición es la mejor por nuestra parte, así que si el Consell pone sobre la mesa algo que sea asumible hay serias opciones de que expresemos nuestro compromiso a arrimar el hombro porque, de hecho, el Gobierno y el partido han demostrado ya con la propuesta de financiación que somos proclives a colaborar contra la crisis”, explicaron ayer desde el entorno del secretario general de los socialistas. Tanto ayer como en los encuentros celebrados entre Luna y el secretario general del PP, Ricardo Costa, desde el PSPV se subraya que el debate clave radica en afrontar la necesidad de construir un nuevo modelo productivo y apuntalar los servicios públicos y las políticas sociales en momentos de incertidumbre económica. “Hay que ser serios y rigurosos ante la gravedad de la situación”, indicaron las mismas fuentes.
El Síndic de Greuges, en el aire
En el Consell no han descuidado tampoco la cita, aunque ni el presidente Camps, ni su vicepresidente Vicente Rambla ni la jefa de gabinete Ana Michavila celebraron ayer ninguna reunión formal. Sí estuvieron al pie del cañón preparando la cita personal del equipo de análisis de la Generalitat. El agua o la reivindicación de más inversiones del Gobierno en infraestructuras para el desarrollo de la Comunitat Valenciana serán dos asuntos que interesa tratar a Camps, igual que el reconocimiento efectivo del incremento de población en la reforma del sistema de financiación.
En uno y otro lado indicaron que no hay ningún compromiso de antemano para el desbloqueo de la renovación del Síndic de Greuges, aunque también es cierto que la agenda de temas que hoy se tratarán no ha sido cerrada ni pactada por los dos interlocutores. “No hemos dedicado un minuto a tratar este asunto”, explicaron ayer fuentes del PSPV. Pero no hay que descartar que haya acuerdo.
