Marea Roja
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Los regantes del Segura reúnen a miles de personas en defensa del agua del Tajo
Cerca de 15.000 personas se manifestaron ayer en Murcia bajo el lema En defensa del trasvase Tajo-Segura. No al Estatuto de Castilla-La Mancha, como “primer toque de atención” a los políticos que están negociando la reforma del texto estatutario, a quienes los regantes pidieron que “no cedan ni un ápice, pues está en juego el futuro de la sociedad a la que representan”. Así lo aseguró el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Francisco del Amor, en el manifiesto que leyó al término de la protesta.
Del Amor, arropado por agricultores de Murcia, Alicante y Almería, exigió que el trasvase “no sea usado por nadie como bandera política, ni como arma de confrontación entre comunidades que son vecinas y hermanas”, así como la necesidad de llegar a “un gran Pacto Nacional del Agua, ya que el agua debe servir como elemento de unión y nunca como arma de división”.
Y es que, según Del Amor, aprobar las propuestas en materia de agua recogidas en el texto de la reforma del Estatuto “sería nuestra muerte inmediata”, ya que “todo el tejido socieconómico del sureste español -más de 2,5 millones de habitantes que beben agua y 70.000 familias de regantes- depende del trasvase, generando un empleo estable que mitiga los efectos de las épocas de crisis económica”.
“No podemos permitir que se pierda esta riqueza a nivel nacional”, recalcó Del Amor, ya que “las falsedades que algunos transmiten al resto de la nación no hacen más que provocar incomprensión y tensiones entre regiones hermanas que a nada conducen”.
El presidente del sindicato de regantes, que recordó que llevan “pagados escrupulosamente” 200 millones de euros a las autonomías por las que discurre el Tajo “para su propio desarrollo y bienestar”, insistió en que “estamos amparados por la ley”, rechazando que se pretenda poner una fecha de caducidad al trasvase (2015), aumentar la reserva estratégica no trasvasable a 600 hectómetros, impedir las cesiones de derechos y controlar el acueducto desde Castilla-La Mancha.
Orihuela, a la cabeza
La alcaldesa de Orihuela, Mónica Lorente, presente en la manifestación encabezando la amplia representación de regantes de la comarca de la Vega Baja, destacó la “solidaridad de la Comunitat Valenciana y Murcia, que demuestran siempre que nunca han dejado de defender los trasvases”. “Siempre somos los mismos los que damos ejemplo de solidaridad territorial: los que no tenemos agua”, concluyó.
Del Amor reconoció estar “emocionado” por el “multitudinario apoyo”, pues la protesta se concibió en origen como una concentración, que acabó en una manifestación que superó todas las previsiones. No obstante, avisó de que “en caso de que finalmente el texto definitivo que se apruebe sea contrario a nuestros legítimos derechos, junto con la sociedad y el Comité de Crisis ante la Sequía, os volveré a pedir vuestro apoyo”. “No dudéis que, en ese caso, las acciones en el futuro serán contundentes”, aseveró.
Participaron en la protesta numerosos dirigentes del PP y el PSOE murcianos, así como agentes sociales, colectivos agrarios y, sobre todo, comunidades de regantes, que vinieron en varios autobuses procedentes de muchos municipios.
El alcalde de Murcia, Miguel Angel Cámara (PP), recordó que esta infraestructura “nos ha dado agua, prosperidad y nos permite crear empleo”, razón por la que remarcó que “no se permitirá que nadie nos quite el agua”. Desde el PSOE murciano, su líder Pedro Saura, recordó que “es una infraestructura fundamental no sólo para Murcia, sino también para la Comunitat Valenciana, Andalucía y el conjunto de España”.
El Consell insta a que el plan de cuenca del Segura reconsidere los trasvases para acabar con el déficit
La Generalitat Valenciana no ha desaprovechado la ocasión que le brindaba el plazo de alegaciones abierto por la Confederación Hidrográfica del Segura al Esquema de Temas Importantes (ETI) para lanzar una andanada contra toda la política hídrica del Ejecutivo central. El ETI es el borrador del futuro plan de cuenca que debe estar acabado a finales de este año y su principal reto será cumplir con los objetivos que la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea ha fijado en el horizonte del año 2015.
En las conclusiones de las alegaciones presentadas por la Conselleria de Medio Ambiente, Urbanismo, Agua y Vivienda, el departamento que dirige José Ramón García Antón asegura que el borrador, elaborado por los propios técnicos de la Confederación y del Ministerio de Medio Ambiente, evidencia el “completo fracaso” de las actuaciones del Programa Agua -desalación, depuración y modernización de regadíos- para enjugar el déficit hídrico que arrastra esta cuenca sin recurrir a aportaciones externas e instó a que se reconsideren los trasvases.
Según sostiene la Generalitat en las alegaciones presentadas al documento de la Confederación del Segura, “en todos los escenarios de simulación hidrológica analizados se dan situaciones de déficit”. Agrega que “manteniendo el trasvase Tajo-Segura y derivando todos los caudales que permite la actual regla de explotación, el déficit es de 200-258 hectómetros cúbicos (hm3) al año, que se convierte en 313-371 hm3/año si sumamos la sobreexplotación en los acuíferos de la margen derecha y sureste de Albacete”.
Entre las consideraciones aportadas en el documento firmado por el director general del Agua de la Generalitat, José María Benlliure, se recuerda que “el proyecto del trasvase del Ebro derivaba 450 hm3/año, lo que significa que este programa sólo ha conseguido reducir en 80 hm3/año el déficit, pese a las promesas y las inversiones aplicadas”. Eso siempre y cuando, “se concluyan y presten servicio todas las desaladoras previstas y se encuentre la manera de financiar unos costes de explotación de la desalación inasumibles, en principio, por los usuarios del regadío, y sean reales los ahorros en otras medidas que se comentan en este documento”. Concluye por ello que “en definitiva, no hay más agua, ni mucho menos más barata, y la propia CHS lo reconoce”.
El Consell insiste en que el cumplimiento de los objetivos de la planificación en 2015 es “inviable”, si no se dispone de recursos externos distintos a la desalación. En cualquier caso, también deja claro que el mantenimiento del trasvase Tajo-Segura, con la actual regla de explotación, es del todo necesario. “Su desaparición, e incluso su disminución, supondría el colapso de la cuenca del Segura”, advierte.
La realidad que pinta la Generalitat Valenciana a la vista del Esquema de Temas Importantes de la planificación hidrológica en el Segura es que “el Ministerio, forzado por criterios políticos, no ha realizado ningún análisis riguroso de viabilidad técnico-económica de las actuaciones previstas en el programa AGUA, que se ha ido parcheando hasta cifras que resultasen similares a las del trasvase del Ebro, para justificar políticamente que el déficit estaba resuelto”.
A juicio de la Conselleria de Medio Ambiente, la propia CHS reconoce en el ETI que con las alternativas planteadas por el programa AGUA, el grave déficit del Segura no queda resuelto. Tampoco cree posible cumplir con los objetivos medioambientales, pues considera poco menos que una quimera que la mayoría de las masas de agua alcancen el buen estado. Es más, augura que “se habrá retrocedido respecto a la situación de hace unos años, donde la sobreexplotación era menor que la actual y no había amenaza alguna sobre la continuidad y los criterios de explotación del Acueducto Tajo-Segura”, que según recalca en el documento, “son amenazas surgidas con la modificación del Plan Hidrológico Nacional de 2001.
Avenidas y caudales ecológicos
La no inclusión en la ETI de los abastecimientos urbanos, la falta de medidas para la defensa de las avenidas de agua en la Vega Baja o los cambios propuestos en la elevación de aguas al Hondo por los caudales ecológicos que se quiere fijas son otros de los asuntos que el Consell ha cuestionado.
Artículo de las Provincias.
Frente valenciano por el Tajo-Segura
Camps y Alarte presionan a sus partidos en Madrid para evitar la caducidad del trasvase
Víctor Romero, Valencia
Aparentemente es una competición, pero en la práctica se ha constituido ya en una verdadero frente común territorial más allá de la siglas políticas. Tanto el jefe del Consell, Francisco Camps, como el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, presionan a las direcciones de sus respectivas formaciones políticas en Madrid para evitar que la caducidad del trasvase Tajo-Segura en 2015, que figura en el Estatuto de Castilla-la Mancha supere el trámite del Congreso de los Diputados. No ha habido comparecencias conjuntas específicas, pero uno de los pocos asuntos en que Camps y Alarte coincidieron cuando mantuvieron a primeros de enero su primer encuentro oficial fue precisamente su apuesta por no a abrir ninguna vía a que se corte el grifo de una transferencia hídrica que es clave para el consumo humano y agrícola de las comarcas del sur de la Comunitat Valenciana.
Los dos dirigentes han encontrado escollos a su objetivo en clave interna. Camps, en alianza con el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, batalla con la secretaria general del PP y presidenta de los populares manchegos, María Dolores de Cospedal. Javier Arenas ha tenido que intervenir para invalidar un acuerdo en el Congreso entre PP y PSOE que pasaba por llevar la caducidad al preámbulo. La última oferta popular al PSOE pasa por eliminar la referencia al fin de las trasferencias, pero acepta una reserva de 600 hectómetros cúbicos en el texto estatutario. En la práctica, como ha relatado este diario, estos significaría reducir casi a la nada el trasvase.
La razón de la ambigüedad en la que se mueven populares y socialistas tiene también epicentro en Castilla-la Mancha. El Gobierno del socialista José María Barreda ha convertido la defensa del Tajo en bandera política y lanza fuertes ataques contra De Cospedal, a la que acusa de no defender los intereses de la región. Al tiempo que el PSOE pide a los cuadros del PP que se “rebelen” contra Camps y Valcárcel presenta mociones en los ayuntamientos.
La presión de Barreda está condicionando la posición del PSOE y la de la vicepresidenta del Gobierno y cabeza de lista al Congreso por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega, que ha asumido parte de las negociaciones con el responsable de Política Territorial, Javier Arenas. Fuentes del Consell, no obstante, marcan una diferencia entre De la Vega y Cospedal al manifestar que la segunda “no tiene poder ejecutivo”. Con todo Cospedal votó a favor de la caducidad en la Asamblea manchega y puede condicionar la posición de su partido.
Mientras tanto desde el PSOE, concretamente el vicesecretario, José Blanco, se ha lanzado la opción de un nuevo trasvase desde el Tajo medio en Extramadura, un proyecto que el Ministerio de Medio Ambiente de Elena Espinosa no ha confirmado. Ni Camps ni Alarte han rechazado esa opción, pero siempre y cuando no implique que sea sustitutiva del actual trasvase ni sirva de coartada para eliminarlo.
La posición conjunta del Consell y el PSPV en el Tajo-Segura no es óbice para que los populares valencianos intenten aprovechar la coyuntura para tratar de desgastar a los socialistas. El PPCV tiene previsto presentar en el próximo período de sesiones de las Corts una iniciativa de reprobación contra De la Vega por considerar que en condición de valenciana debería forzar la eliminación de la caducidad del estatuto manchego. Pero si el nombre de De la Vega llega a las Corts también saldrá el de Cospedal. Son las dos caras de una misma moneda.
Artículo diario Levante
Alarte insta a Blanco y a la ministra Espinosa a arreglar sus contradicciones sobre el Tajo-Segura
El líder del PSPV, Jorge Alarte, dio ayer un nuevo paso al frente para imprimir su marca en el partido. Los socialistas valencianos ya han entendido que el éxito pasa por desmarcarse de la doctrina de Madrid. Alarte, que cuenta con la cobertura oculta de Ferraz para sus arrebatos públicos, instó ayer al vicesecretario general del partido, José Blanco, y a la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, a que se pongan de acuerdo sobre la posibilidad de contemplar un trasvase de agua del Tajo al Segura desde Extremadura.
Ver: Alarte insta a Blanco y a la ministra Espinosa a arreglar sus contradicciones sobre el Tajo-Segura
Espinosa desautoriza a Blanco y niega un trasvase Tajo-Segura desde Extremadura
El Gobierno central dejó ayer en evidencia al vicesecretario general del PSOE, José Blanco, y de paso echó un capote a los socialistas valencianos a raíz del debate sobre el trasvase Tajo-Segura. La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, aseguró ayer que “encima de la mesa del Ministerio” no hay ningún proyecto de transferencia desde Extremadura hacia la Comunitat Valenciana y Murcia. Justo lo contrario que Blanco afirmó hace dos semanas en Valencia para allanar el terreno hacia la posible caducidad de la obra tal y como la conocemos actualmente.
Ver : Espinosa desautoriza a Blanco y niega un trasvase Tajo-Segura desde Extremadura